martes, 11 de noviembre de 2014

EL TOMATE


El tomate posee una cantidad considerable de carotenoides entre los que el mayoritario es el licopeno (83%) que le confiere tu coloración roja. No obstante puede presentar  grandes variaciones dependiendo de factores como la variedad, el suelo, el clima, el tipo de almacenamiento, etc. La cantidad de licopeno varia de 3 -40 mg /100 g  y entre sus propiedades destaca la de antioxidante, anticancerígeno, antiteratogénico, regulador de los mecanismos inmunológicos y reductor del colesterol. Otros carotenoides presentes en el tomate son la luteína y la zeaxantina que se asocian con la prevención de las cataratas y la degeneración macular, por último los fitoesteroles impiden la absorción del colesterol por el intestino. También posee un antibiótico natural, la tomatina, con propiedades antibacterianas, antifúngicas y antiinflamatorias. 
El tomate es rico en potasio por lo que interviene en la regulación del equilibrio ácido-base del cuerpo y en el funcionamiento de los nervios, el corazón y los músculos, también su contenido es alto en GABA (ácido gamma-aminobutírico). Favorece la cicatrización, y se pueden elaborar mascarillas para el tratamiento del acné.



Los tomates son también fuente de Licopeno, que actualmente es tema de prometedoras investigaciones sobre el papel de algunos químicos de las plantas que promueven la salud. La investigación señala que el Licopeno puede tener un papel importante en la lucha contra el cáncer. De la misma manera que el Beta-Caroteno, el Licopeno es un carotenoide, responsable del brillante color rojo del tomate, las sandías y toronjas. Aunque el Licopeno está presente en todos los tomates maduros, una proporción más grande y útil para el cuerpo está disponible en los tomates cocidos.


Tabla nutrimental (una taza, tomate picado y crudo)

Calorías 24

Proteína - 1.1 gramos

Carbohidratos 5.3 gramos

Sodio - 10 miligramos

Fibra - 1 gramo

Potasio - 254 mg

Vitamina C - 22 mg

Vitamina A - 1,133 IU

% de Valor Diario

  • Vitamina A -- 20%
  • Vitamina C -- 40%
  • Potasio - 10%
  • Hierro - 2%


Todo esto puede sonar bien, pero, ¿qué significa en realidad? Echemos un vistazo:
Los beneficios de la vitamina C están bien establecidos. Combate eficazmente la presencia de "Radicales libres" en nuestro sistema. Estos radicales libres han sido ligados con muchas enfermedades, incluyendo enfermedades cardiovasculares y el Cáncer. Estos no sólo resultan destructores para nuestra salud física sino también aceleran el proceso de envejecimiento. Un tomate mediano cocido en sí mismo nos brinda 40% de nuestros requerimientos diarios de vitamina C.

Las personas que presentan deficiencias de potasio generalmente muestran señales de fatiga, pérdida de fuerza, dolor muscular e hipertensión. La investigación muestra que aumentar el consumo de potasio, como aquél encontrado en los tomates, ha sido probado que puede reducir la presión alta.

El ácido fólico promueve el crecimiento de nuevas células en nuestros cuerpo y es sabido que reduce los niveles de Homosisteína. Los niveles altos de Homosisteína también han sido ligados con enfermedades cardiovasculares.

El último componente del tomate tiene a doctores, nutriólogos y científicos muy emocionados: los Carotenoides. El más prominente de los carotenoides encontrados en los tomates es el Licopeno. Este es uno un anti-oxidante comúnmente presente en la fruta color rojo. Los investigadores en todas partes del mundo están realmente eufóricos acerca de los resultados que han visto en sus investigaciones. Se ha encontrado que este componente reduce significativamente el riesgo del cáncer y de enfermedades cardiovasculares. La revista internacional del cáncer encontró una relación entre el Licopeno de los tomates y la reducción del riesgo de cáncer de boca, faringe, esófago, estómago, colon, recto y de cervix. Como nuestros cuerpos no producen Licopeno naturalmente, el adquirirlo dependerá de nuestra capacidad de incluirlo en nuestros alimentos, como puede ser vía tomate y de aquellos productos que lo utilizan: pasta de tomate, salsas, jugos y sopas - especialmente aquellas preparadas con aceite de oliva.